El 5 de agosto de 1923 se disputaba un encuentro jugado por la Liga Argentina. Los equipos en disputa eran Platense y Alvear, dos equipos que merodeaban los últimos lugares de la tabla y que necesitaban una victoria. El desarrollo del juego era muy parejo y todos sufrían por lo que podría suceder.
En un momento, ante la falta de custodia policial, un grupo de espectadores invadió la cancha para agredir al árbitro Francisco Maffioli. Pero este antecesor no se dejó intimidar, sacó un revólver que guardaba dentro de su camisa y enfrentó a los hinchas que volvieron rápidamente a la tribuna.
Lo curioso es que una vez terminada la insólita situación, el árbitro continuó el partido como si nada hubiera pasado y culminó todo en cauces normales. El resultado era lo de menos, pero los que estuvieron en ese encuentro nunca olvidaron a Francisco Maffioli que no sólo dirigía con el reglamento debajo del brazo, sino también con un arma.
A propósito de Platense y árbitros, otra pequeña y rápida curiosidad ocurrió en 1939, en un partido entre San Lorenzo y Platense, el juez de línea marcó fuera de lugar en una jugada. El árbitro no la cobró. El juez de línea insistió. La discusión subió de tono, hasta que el árbitro del partido decidió expulsar a su colaborador.
Hoy en día la Liga Argentina es lo que todos conocen como el campeonato profesional de ese tradicional país futbolero.
De acuerdo a un informe oficial de la policía, el 31 de agosto de 2004 aproximadamente a las 7 a.m., un antiguo gerente de un Burger King encontró un hombre tirado cerca de un basurero detrás del restaurante ubicado en la avenida U.S. 17 en Richmond Hill.
El hombre estaba desnudo y no respondía a los llamados. Tenía signos de quemaduras producidos por el sol, adicionalmente se encontraba cubierto de picaduras de hormigas de acuerdo a los informes de los paramédicos.
El gerente llamo de inmediato a la policía, quienes reportaron al hombre como un “vago” y posteriormente fue enviado en una ambulancia al hospital San José.
Benjaman Kyle
De acuerdo al informe policial no se encontró ropa, billetera o cualquier otra cosa que pudiera identificar al hombre. Tampoco encontraron indicios de que hubiese ocurrido un delito pero se sospechó que fue asaltado.
El informe de los paramédicos, muestra tres depresiones en el lado derecho de la cabeza que pudieron haber sido producidos al ser golpeado con un objeto contundente. El informe también indicó que el hombre estaba inconsciente, pero respiraba y poseía sudoración cuando fue encontrado. La exposición prolongada al sol le había dejado con una ceguera temporal. Fuera de todo esto los paramédicos también reportaron señales de posibles problemas neurológicos.
Hasta este punto todo parece un caso para una serie policial norteamericana cualquiera pero lo interesante de este hombre es que hoy en día él:
—
No sabe nada de su vida antes de ser hallado.
—
No tiene un nombre oficial.
—
No sabe su fecha de nacimiento.
—
No tiene un hogar ni trabajo.
—
Se hace llamar así mismo como “un verdadero don nadie”.
—
Ha sido acusado de ser un vagabundo.
—
Desearía saber más sobre sí mismo para poder defenderse de las acusaciones que le hacen.
Se hace llamar Benjaman Kyle ya que por alguna razón, el nombre Benjaman -con la A, no con I- ha quedado grabado en su mente. No está seguro de si ese es su nombre o el nombre de algún miembro de su familia, pero le gusta. El apellido Kyle lo tomó porque eso haría que sus iniciales BK fueran iguales que las iniciales del lugar donde fue hallado, Burger King. Los médicos estiman que su edad se encuentra al final de los 50 o principios de los 60, por lo que él ha asumido su fecha de nacimiento en 1948.
Continuando con su historia, dos semanas más tarde, Kyle fue trasladado al Memorial Health University Medical Center. Donde estuvo semiconsciente, de acuerdo a los registros médicos. En ese periodo tiempo, él podía manifestarles a los médicos que tenía sed, que le dolía la espalda y que no podía ver. Pero no podía decirles lo que ellos querían escuchar: ¿quién era él?
“Cuando me miré al espejo, no podía creer lo gris que estaba mi pelo y lo viejo que era”, recuerda Kyle, “Hay un montón de años que faltan, y no sé lo que pasó.”
Durante su hospitalización, médicos, enfermeras y agentes de la policía propusieron sus propios nombres: Burger King Doe, BK Desconocido y otras variantes que tenían que ver con el restaurante de hamburguesas. Los médicos asumieron que se trataba de un caso de amnesia temporal como consecuencia del estrés. Pero nunca imaginaron que, años más tarde, su problema aun estuviera presente. Lo único que Kyle tiene claro es que está cansado de las bromas sobre su nombre y Burger King.
Durante los últimos años, Kyle ha estado en toda clase de hospitales y refugios. En noviembre de 2004, fue trasladado al Centro de Salud JC Lewis, donde su historia lo convirtió en una leyenda. Allí todos, enfermeras y otros pacientes, trataron de encender algún tipo de recuerdo pero esto nunca sucedió.
Mientras que estuvo en el JC Lewis, sus lesiones cicatrizaron. Las picaduras de hormigas desaparecieron y su espalda se fortaleció. Su ceguera, que los médicos diagnosticaron como cataratas, fue corregida mediante cirugía realizada gracias a donaciones.
Benjaman Kyle
Más tarde Kyle comenzó a trabajar en el centro médico. Lo hizo en el área de mantenimiento del edificio, y ayudado a cambiar las camas de los pacientes. Trabajó durante un año y medio pero nunca recibió un salario. A cambio tenía un lugar donde dormir, alimentación y asistencia médica gratuita. Como nunca se pudo establecer su identidad, pagarle era ilegalmente debido a que no poseía un número de Seguro Social. La institución se encontró un dilema moral: se ocuparon por más de un año de Kyle, pero no podían quebrantar la ley. Esto hizo que Benjaman se sintiese frustrado en contra de nuestra voluntad.
Kyle se cansó de no devengar un salario y abandonó el JC Lewis, el único hogar que había conocido. Desde entonces, Kyle ha estado deambulando de un lado a otro y viviendo en casas de personas amigas. La mayoría de ellas eran enfermeras y personas que conoció en el JC Lewis. Trabajo independientemente en lugares donde recibía dinero en efectivo para comprar alimentos y ropa.
Dos veces ha regresado al Burger King, donde fue hallado. “Pensé que ver el lugar ayudaría. No recuerdo cómo pude terminar en Richmond Hill o cuánto tiempo estuvo allí”. Pero esto no sirvió de mucho. También ha logrado comunicarse con los trabajadores de la mayoría de los moteles y restaurantes de la zona, pero nadie ha encontrado algún automóvil abandonado o cualquier otro registro que indicará que él estuvo allí.
Durante los últimos tres años, han aparecido vagas imágenes en su cabeza. Recuerda que vivió en Indiana y Colorado, pero no sabe cuándo ni dónde. No tiene recuerdos de Richmond Hill o cualquier otro lugar del sur. Cree que tiene tres hermanos, pero no puede recordar sus rostros o sus nombres. “Es como si tuviera un vacío de 20 años, simplemente no recuerdo nada”.
Kyle puede leer y escribir y tiene la inteligencia de un adulto. Considera que pudo haber trabajado en un buen restaurante, porque tiene una cierta cantidad de conocimientos sobre implementos de cocina y restaurantes.
La mayor parte del día se la pasa buscando pistas en Internet. Navega en sitios web de personas desaparecidas, con la esperanza de encontrar su imagen. Constantemente observa fotografías de Indiana y Colorado, tratando de recrear algún recuerdo en su cabeza.
“Si bien, no tener idea del pasado es bastante difícil, el no tener una manera de trabajar y sobrevivir por un futuro es aún más difícil“, piensa Kyle. Sin una identidad no se puede obtener un número de Seguro Social lo que trae como consecuencia el no obtener un empleo, asistencia del gobierno y recibir más atención médica.
“Si tan sólo pudiera conseguir un trabajo y empezar de nuevo yo podría trabajar en el resto de mi vida”
Los servicios jurídicos de Georgia están tratando de ayudarle a obtener un número de Seguro Social, pero se han encontró con una gran cantidad de obstáculo que incluyen entre otras cosas la obtención de una copia de su historial médico. “No se puede obtener un número de Seguro Social de reemplazo para alguien que está por ahí caminando y diciendo que tiene amnesia “, menciona el abogado que tomó el caso.
El abogado realizó una solicitud para que el FBI tomara las huellas digitales de Kyle y las remitiera a la sede de Justicia Penal Nacional en West Virginia. Allí, los técnicos compararon las huellas con su base de datos nacional, las cual incluye a delincuentes condenados, personas involucradas escenas de un crimen y personas que han realizado todo tipo de pruebas en las fuerzas armadas de EE.UU.
“No había nada. Es una desafortunada historia que hemos conocido. Es triste. Si el FBI no logra ayudar a reunir a este individuo con su familia sería una situación terrible”, mencionó William Kirkconnell miembro del FBI.
También se tomaron fotografías y controles para asegurarse de que Kyle no estaba en el programa federal de protección de testigos. “Es como si hubiese venido de otro planeta”, comenta el abogado.
Incluso están tramitando con el Colegio Médico de Georgia en Augusta para proporcionar ayuda psiquiátrica a Kyle, ayuda que incluye la hipnosis. “Es un misterio muy interesante, pero también es muy triste si se tiene en cuenta que tiene que existir una familia sufriendo en alguna parte”, agrega el abogado.
Kyle prefiere no pensar en una familia o lo que pudo haber sido de ella. Le preocupa no encontrarla, o si lo hace, tal vez no recordarla como la persona que fue parte de ella. Se considera una persona desaparecida como las que están en los carteles, por lo que piensa que cuanta más gente lo vea, más posibilidades tiene que alguien pueda saber quién es él. “No tengo nada de mi antigua vida, sólo espero que alguien me reconozca.”
La segunda imagen la extraje del curioso foro Websleuths donde los usuarios tratan de encontrar la identidad de alguien con base en una especie de proyección de imágenes o algo así.
Por allá en la segunda mitad del siglo XVIII existió un cerdo cuya fama en Inglaterra alcanzó un nivel solo comparable con la de los mejores actores de la época, incluso algunos llegaron a afirmar que dicho animal llegó a ser tan famoso como el mismo Sir Isaac Newton. Bueno, los sensacionalistas siempre han existido.
La historia se encuentra en un libro denominado La Sirena de Fiji escrito por Jan Bondeson. Espero que Jan no me demande por tomar de una forma más bien descarada muchos de los fragmentos de la historia del Cerdo Letrado.
Durante los siglos XVII y XVIII era común ver en las ferias y mercados de Inglaterra presentaciones en las cuales aparecían animales amaestrados como monos saltarines, circos de pulgas, perros danzantes, gatos, entre otros muchos animales.
Inclusive existió un teatro de canarios de gran renombre pertenecientes a un tal Mr. Breslaw quien logró montar un espectáculo en el cual los canarios, vestidos con prendas militares, disparaban un cañoncito contra un supuesto desertor y luego lo enterraban su “cadáver” silbando cantos fúnebres.
En otras palabras había talento y paciencia para lograr este tipo de hazañas. Un ejemplo claro de ello fue un zapatero llamado Samuel Bisset quien tenía un gran espectáculo de animales que incluía un caballo, un perro, dos monos, una tortuga, unos canarios y las grandes estrellas: unos gatos que maullaban opera. Con el tiempo Bisset, en la búsqueda de ampliar su repertorio, se planteó nuevos retos y centro su atención en los cerdos.
En Dublin, a principios de 1782, compró por el precio de tres chelines un lechón negro. Se sabe que en los primeros seis o siete meses Bisset no logró progresar demasiado con el amaestramiento. Muchos otros hubieran desistido pero Bisset continuó su lucha otros 16 meses más hasta que consideró que estaba listo para su primera presentación.
El cerdo pasó a ser la estrella de espectáculo. Podía arrodillarse, inclinarse, deletrear nombres usando letras de cartón, hacer cuentas y señalar personas casadas y solteras entre el público. Con el tiempo el cerdo se convirtió en una estrella en la región central de Inglaterra. Pero un pequeño olvido en la solicitud de una autorización cuando se cambió de un distrito a otro distrito desató la furia de los magistrados locales. Como consecuencia de esto, fue golpeado brutalmente y para colmo lo amenazaron con el sacrificio del cerdo y de su encarcelamiento. Bisset tuvo que guardar reposos durante varios días.
El cerdo letrado original actuando en Londres. Dibujo tomado por Thomas Rowlandson en 1785
El paso a seguir era la conquista de Londres pero cuando se encontraba en Chester, Samuel Bisset murió. Nunca pudo reponerse de la golpiza recibida en Dublín. El Cerdo Letrado paso a manos de un tal Nicholson, de quién no se tiene mucha información, lo único que se sabe con certeza es que supo sacarle ventaja al diamante que cayó en sus manos. Nicholson también tenía un espectáculo de animales y prosiguió la gira por el centro de Inglaterra antes de arribar a Londres.
El 16 de 1785 los periódicos de la capital inglesa anunciaron que el profeta porcino figuraba entre la celebridades que acababan de llegar a la ciudad. El Cerdo Letrado causó una gran sensación en Londres y pronto reinó sobre los cuadrúpedos amaestrados. Todos los días enormes multitudes llegaban a ver al cerdo. Tal fue el éxito que Nicholson rechazó la invitación de otras ciudades como Oxford y Bristol debido al furor alcanzado en Londres.
Al poco tiempo el cerdo se unió a un circo y debido a las generosas reseñas de los periódicos sobre sus actuaciones se creó un conflicto con los acróbatas quienes llegaron a considerarse degradados al tener que trabajar con un cerdo. La situación fue tal que los acróbatas enfrentaron al director y le pidieron que escogiera entre el cerdo o ellos. Al poco tiempo el cerdo ya tenía toda la arena del circo para él solo.
A partir de allí comenzaron una serie de giras exitosas por varias ciudades de Inglaterra. Y las celebridades de la época comenzaron a comentar sobre sus actuaciones. Por ejemplo el poeta Robert Southey escribió: “ … un objeto de admiración de la nación inglesa más grande de la que tuvo Sir Isaac Newton …”. Tiempo después, en el invierno de 1786, el cerdo letrado salió de Inglaterra para presentarse ante los franceses.
Como era de esperarse aparecieron otros cerdos: “El cerdo del saber”, otro cerdo francés que articulaba oui oui con un acento excelente y poco común. Nuestro héroe continúo recogiendo fama. Tanto así que el poeta Robert Burns solicitó la presencia del cerdo en una reunión en la cual se iba a comentar la primera edición de sus poemas.
Caricatura La ruina del buen gusto y del genio, o el mundo de hoy por Samuel Collings, que representa a las musas de las artes y la música asaltadas y pisoteadas na hueste de animales entrenados, payasos y parodiantes; el Cerdo Letrado dirige el ataque
Durante su larga y distinguida carrera. Los periódicos comentaron que el cerdo letrado ganó mucho más dinero que cualquier actor o actriz del mismo tiempo. En noviembre de 1788, artículos publicados en varios periódicos informaron al público que su viejo amigo y favorito, El Cerdo Letrado, había pasado a mejor vida. Adicionalmente mencionaban que Nicholson había sido encerrado en un manicomio de Edimburgo. Pero artículos de octubre de 1789 mencionaban que nuestro cerdo había retornado de una larga gira por Francia. No se sabe si era el mismo o era un imitador del original Cerdo Letrado lo que si esta claro es que no se sabe cuál fue su fin.
Nos queda el recuerdo de que hasta el propio abuelo de Charles Darwin, el doctor Erasmus Darwin, fue influenciado por el Cerdo Letrado ó Filósofo Gruñón (como también fue conocido). En su Zoonomia, publicada en 1796, escribió que los cerdos eran una raza muy maligna: si se les hubiera permitido llevar una vida interesante y variable en vez de ser encerrados en sus chiqueros, y si se les hubiera dejado desarrollar intelectualmente en vez de ser matados a temprana edad, su posición en el mundo animal habría sido elevada.
Queda el misterio de los métodos de entrenamiento empleados por el zapatero Samuel Bisset. Se sabe que nunca tuvo alumnos pero nunca se le observó violentando a sus animales así que sus métodos secretos de entrenamiento quedarán en limbo para siempre debido a su muerte prematura.
Por último les dejo un poema de Thomas Hood acerca de Toby uno de sus personajes, que también era un cerdo letrado, y que protagonizaba muchos de sus poemas humorísticos de la época:
¡Oh malhadado día! ¡Oh día aciago!
Para sufrir desgracias
¿Por qué fui parido?
¿Por qué no fui ensartado cuando fui lechón?
¿De qué me sirve poder deletrear
Y leer como el mejor
Si he de verme al final
Entre basura y no entre letras?
Créditos
—
Como mencioné al principio del post la información, incluyendo las ilustraciones, la encontré en el libro La Sirena de Fiji cuyo autor es Jan Bondeson y que ojalá no me demande por violar los derechos de autor de la su muy completa investigación.
—
Es importante aclarar que el post es solo un resumen. En el artículo original hay muchos mas datos. Les queda de tarea investigarlos