|
El único espécimen de Amphicoelias Fragillimus fue descubierto hace unos 130 años. Consistía en parte de una gigantesca vértebra, muy erosionada, que al parecer se descascarillaba con facilidad. No duró mucho, y hoy solo quedan de él los dibujos y descripciones, para algunos no demasiado fiables, de Edward Drinker Cope.
Ahora, un nuevo estudio científico-detectivesco de Ken Carpenter revisa y analiza la historia del ejemplar y toda la información disponible, para concluir con seguridad que este animal fue real. Era un dinosaurio saurópodo, de constitución esbelta, muy cercano al famoso Diplodocus. Pesaba, según los cálculos de Carpenter, unas 122 toneladas, y medía unos 58 m de largo. Sería, por tanto, no solo el mayor dinosaurio conocido, sino también el mayor vertebrado, superando en longitud a la mismísima ballena azul.
Mucha más información en el artículo en dos partes (una, dos) de Darren Naish.
|
|