Septiembre 14, 2006
Dando vuelta di con esto … es un ritual increible … aunque rituales deben exitir muchos y desconocidos. Lo encontre en un blog denomidado Fogonazos … que es de lo mejor que he visto últimamente … altamente recomendable para aquellos que gustan de buenas historias.
|
|
|
|
Se desnuda el cuerpo, se rasura el pelo y se descuartiza el cadáver del ser querido con un cuchillo. Una vez separados los huesos de la carne, se machaca el cráneo con un martillo y se dejan sus restos sobre una piedra, donde son devorados por los buitres. Solo cuando las aves terminan de comer, se considera que su alma ha ascendido a los cielos.
En las tierras de Litang, a 4.600 metros altitud, el suelo es demasiado duro para cavar una fosa y escasea la leña para hacer fuego. En esta zona del Tíbet, los muertos son entregados a los buitres desde hace 5.000 años, un rito inmemorial introducido por los nómadas en tiempos de Zaratustra. Ellos llamaban a sus altares “torres del silencio”.
|
|
Durante el ritual, conocido como “funeral celeste”, el sacerdote (rogyapa) descuartiza el cuerpo delante de sus seres queridos y lo entrega a los buitres. Las aves arrancan grandes pedazos de carne que se llevan hacia el cielo. Cuando solo quedan los huesos, el sacerdote procede a machacarlos y a mezclarlos con harina, para que las aves terminen su trabajo.
De acuerdo con la creencia budista, el cuerpo es un mero vehículo para transportar la vida; una vez que el individuo muere, y como última muestra de caridad, su cuerpo debe servir de alimento a los buitres sagrados. No en vano el buitre es considerado por los sacerdotes un ave muy budista: no mata a otros seres y acepta lo que le viene, el curso natural de las cosas.
El monasterio de Drigung Til recibe unos diez cuerpos al día. El ritual se practica allí desde hace siglos. “Acabo agotado todos los días” – dice Celha Qoisang, el sacerdote encargado de los rituales. El hombre ha descuartizado una docena de cadáveres cada día desde hace 15 años. “Una de las cosas más terribles que le pueden suceder a un muerto – explica Qoisang – es que los buitres no se lo coman”. Porque aquí arriba, en las llanuras de Litang, el hecho de que los carroñeros no arranquen hasta el último jirón de tu carne se considera un mal presagio.
|
|
|
—(Vía Fogonazos)
|
Tenga en cuenta ...
La información que usted encuentre en este post puede, o no, estar en desacuerdo con su visión personal o religiosa de la realidad. Si usted encuentra que su visión de la realidad está siendo contradicha, desacreditada o atacada en cualquier forma posible, recuerde siempre que todo eso está en su cabeza y como tal, no es responsabilidad mia ni de nadie mas. Después de todo, yo no escogí su visión alternativa de la realidad, usted fue quien lo hizo. |
La URI para hacer TrackBack de esta entrada es: http://mezvan.blogsome.com/2006/09/14/los-funerales-celestes/trackback/
RSS para seguir los comentarios de este post.
Los saltos de línea y párrafo son automáticos, el e-mail nunca será desplegado, HTML permitido: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>
soy profesora de filosofía y descubrí el entierro celeste en un reportaje en la tele. Les he hablado a mis alumnos de ello, me parece una costumbre curiosa que, si sabemos entenderla, nos puede enseñar mucho a los occidentales. Tan apegados y pendientes de nuestro cuerpo como vivimos creo que es una gran lección.
Ana Azanza
Comment Por Ana Azanza — November 23, 2007 @ 6:10 pm